• La migración no es un fenómeno nuevo; por el contrario, ha sido parte de las vivencias humanas durante toda la historia. Entender las dinámicas migratorias en la actualidad requiere observar y analizar movimientos complejos, que tienen un importante impacto tanto en los países de origen como los de destino.
  • Se reconoce la diferencia sociocultural como un factor que puede conducir a la desigualdad. Es decir, las personas migrantes pueden verse excluidas de oportunidades laborales, de estudio y de relaciones sociales, por sus prácticas culturales, su idioma, su etnia o su religión.
  • La mujer tiene como principal rol, acompañar a la unidad familiar para desarrollar las tareas de cuidado en el país de recepción. Y por un tema de división sexual del trabajo y de cuidados familiares, las mujeres inmigrantes quedan relegadas al entorno familiar y al grupo de origen más cercano, siendo este una fuente importante de apoyo y cuidado familiar. De esta manera, asumen mayor peso aún en sus responsabilidades, sobre todo en situaciones de elevada precariedad económica y escasa red afectiva, incrementando así su dependencia, manteniéndose su situación de desigualdad social y viéndose en ocasiones expuestas a situaciones de discriminación, abandono y/o violencia.

LA SITUACIÓN DE LAS MUJERES MIGRANTES

Para que la integración social sea una realidad, toda la unidad familiar debe encontrar los espacios apropiados para ello: Desde la escolarización de menores, hasta la capacitación profesional de jóvenes y personas adultas, o el cuidado de las personas mayores. En el caso de las mujeres inmigrantes, esto no se da, o se da muy tarde.

Las mujeres se quedan a cargo del cuidado familiar y de media suelen tardar mucho más en integrarse, encontrando, al menos, las siguientes dificultades detectadas:

  • Se enfrentan a necesidades de apoyo escolar para sus hijos e hijas que no pueden solventar por tener menos nivel idiomático que los/as menores, incluso en los primeros años de primaria o escuela infantil.
  • Tienen menos vida social y menos participación activa (reuniones escolares, vecinales, de ocio y tiempo libre, etc.) al no manejarse de manera fluida con el idioma.
  • Tienen una baja autoestima y un autoconcepto negativo por sentirse limitadas en sus potencialidades.
  • Se vuelven personas muy dependientes para estar informadas de las cosas importantes de su entorno (temas médicos, escolares, culturales…) y para cualquier gestión administrativa: búsqueda de información, trámites administrativos, etc.
  • Además, si viven en zonas rurales o municipios pequeños con dificultades de movilidad, se enfrentan a una situación de aislamiento que no facilita las relaciones sociales.

Por eso, se hace necesario impulsar diferentes procesos de acompañamiento que promueva la participación del colectivo de mujeres, para que se desarrollen nuevas iniciativas en su territorio, para mejorar las relaciones en la comunidad e impulsar transformaciones en la misma que reviertan en una mejor calidad de vida. Se trata de:

OBJETIVOS:

  • Facilitar el proceso de integración de mujeres inmigrantes mediante el aprendizaje de la lengua española.
  • Favorecer procesos de captación y empoderamiento con las mujeres inmigrantes de las zonas rurales.
  • Fomentar la participación de las mujeres y crear redes de apoyo mutuo.
  • Impulsar la creación de asociaciones de mujeres (inmigrantes y locales). Apoyar a la comunidad rural en la transformación de las condiciones de vida
  • Fomentar el conocimiento y disfrute de la cultura de la zona donde se vive y sus recursos en materia de Ocio y tiempo
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